Había un niño que se llamaba Javier. Javier vivía en una isla pequeña en la mar. Javier tenía mucho curiosidad y siempre hablaba con mucha gente cerca del pueblo. Javier conocía todas las personas en su isla y era muy orgulloso.

Un día, había una persona que Javier no conoció. Este hombre tenía ojos azules como el cielo y piel blanca como la arena. Él era más alto que todas las otras personas en las islas. También él tenía mucha ropa y muchas cosas. Después de un segundo Javier corrió al hombre y dijo “¿Como te llamas?”. El hombre dijo “Soy Cambio”.

Esto era raro, porque Javier no escuchaba este nombre en su vida. Javier dijo, “¡Soy Javier y eres mi amigo ahora…te puedo ayuda!”. Por muchos años en la isla Cambio enseñaba a Javier muchas cosas. También Javier aprendió a hablar en inglés con Cambio. Javier tenía mucho respeto para Cambio y quería ver el mundo de Cambio.

Entonces, después de muchos años de educación, Javier salió de su isla para el mundo de su maestro Cambio. Javier era muy feliz y curioso sobre este mundo nuevo. Cuando Javier llegó a la tierra nueva, descubría muchas personas nuevas. Este ambiente fue muy duro y extraño. Mucha gente tenía más cosas materiales que en las islas. Sin embargo, nadie sabía la ubicación de la isla de Javier y mucha gente no le gustaba a Javier y no tenía paciencia.

Después de muchos años en el mundo nuevo, Javier regresó a la isla. Cambio había salido a una tierra nueva. Pero cuando Javier llegó o el pueblo, mucha gente estaba curiosa sobre sus cosas y ropa. Una niña caminaba a Javier y preguntó, “¿Cómo te llamas?”. Javier pensaba por un momentito, y dijo a la niña, “Soy Cambio”. La niña era confusa, pero ayudó a Javier con sus bolsas y cosas. Javier pensaba, “¿Quién soy?”.