Las comisiones de la verdad habían existido en los países que habían tenido los dictadores criminados. El punto de estas comisiones es saber las violaciones graves del gobierno contra la gente. Entre 1974 y 2007, ha habido 32 comisiones de la verdad en el mundo (Amnistía Internacional). Los países hispanoamericanos fueron los primeros estados con las comisiones de la verdad. En particular, Argentina fue el tercer país en el mundo con la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) en 1983. El ensayo de este papel es que las comisiones de la verdad en Argentina son más importante para las víctimas que los juicios criminales y tradicionales.
Desde 1976 a 1983 en Argentina, una junta de comandantes tuvo que controlar a el gobierno en todos los aspectos (Wikipedia). Estos dictadores fueron: Jorge Videla, Emilio Massera, Orlando Agosti (Wikipedia). Durante este tiempo había más de 30,000 personas desaparecidas y asesinadas. La guerra sucia fue el nombre de estos eventos horribles y la gente de Argentina merecía una explanación sobre la ubicación de sus familias. Entonces CONADEP fue creado en diciembre de 1983 por el presidente nuevo Raúl Alfonsín para las explicaciones sobre las víctimas de la guerra sucia. En septiembre de 1984 la comisión produjo un informe con el título “Nunca más”.
La junta de Argentina usó centros clandestinos de detención, la violencia, y la tortura sistemática contra la gente, pero durante muchos años el gobierno fue clandestino con la prensa, y no había muchas personas que entendieran las acciones graves contra la humanidad. Por eso las comisiones de la verdad fueron importante porque las víctimas tuvieron la oportunidad para expresar sus experiencias. También las familias quisieron conocer la ubicación de sus miembros desaparecidas de la familia. Esta justicia es muy importante para ambos: el pasado y el futuro.
En la historia de cualquier país, hay perspectivas diferentes sobre los eventos significativos. Cuando las víctimas comenzaron hablar sobre sus experiencias horribles, los dictadores trataron de hablar sobre estos eventos en el contexto de conflicto. Esta narrativa fue un problema porque no fue verdad, y las víctimas merecían saber la justicia. El gobierno quería aparecer como sus acciones graves fueron necesario para la seguridad de la país, pero en realidad las ofensivas contra la humanidad fueron sobre el control de la gente, la economía y el poder. También, las voces de los inocentes no fueron parte de la historia, entonces CONADEP trató de dar importancia a las víctimas y a los sobrevivientes.
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